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domingo, 26 de junio de 2016

Mi hijo si come fruta

Hace unos días hablé en el trabajo acerca de la existencia de este blog y comenté que lo tenía abandonado. Resulta que el conductor de la ambulancia me reto: ¿cuándo vas a escribir? y me hizo poner un día, sin darme cuenta contesté: el domingo! así que aquí estoy, volviendo de nuevo cumpliendo una promesa. Así que esta entrada va por ti, Dani ;)

Él mismo me comentó que su hija de 16 meses no comía la fruta y que tenían un gran problema con esto ya que habían intentado de todo. Me recordó a mis primeros meses trabajando llevando una consulta de pediatría, esta era una consulta demasiado frecuente.....así que en su honor esta entrada de hoy va sobre como conseguir que tu hijo coma fruta (y esto aplicable al resto de comidas).

Antes de nada, voy a recomendar un libro, porque yo soy así, los médicos tenemos la "mala costumbre" de tener que contrastar todo y de buscar todo en libros. No es ningún libro nuevo para los que hayan leído varias entradas en este blog, se trata de: Mi niño no me come de Carlos González.

Voy a dar una serie de pautas que yo sigo y recomiendo desde hace años. Se que esta entrada puede tener un montón de comentarios negativos e incluso puede crear polémica. No doy órdenes, simplemente recomendaciones que es lo que damos los médicos. Estas son las mías, si no te gustan o no estas de acuerdo, simplemente no las sigas o déjalas y búscate otra página. También indicar que seguramente todo esto sirva con un niño de hasta unos 3 años.

1. Predica con el ejemplo. Los niños aprenden por imitación desde los primeros meses de vida. Si te ven comiendo fruta (o verdura o lo que sea), lo verán como una cosa normal y directamente la comerán. De mi marido hemos cogido la costumbre de sentarnos todos juntos a tomar la merienda y tomar una fruta, por ejemplo, ahora en esta temporada, abrimos una sandia cuando estamos todos sentados y repartimos, como si fuera una tarta, es decir, un momento especial "el momento de tomar sandía. Eso sí, esto tiene que hacerse sin demostrar excesiva emoción ni darle importancia al momento (olvidarse de: que bieeeennnnn!!!!vamos a tomar sandiiiiaaaaaaa!!!!!!mmmmm!!!!!que ricaaaaaaaaaa!!!) en el momento en el que el peque descubra que nuestro objetivo específico es que la coma no la comerá. Lo que yo recomiendo es partirle su porción, igual que al resto y ponérsela, si la niega no pasa nada, se le retira sin decirle nada y se le pone en frente donde no llegue pero sin comentarlo ni hacerle caso a quejas o llantos y nosotros seguimos comiendo, posiblemente pedirá una alternativa, se le puede comentar que no hay ahora eso, que estamos comiendo fruta, es posible que en los siguientes minutos pida el su porción (si sus padres están disfrutando de esa comida no puede estar mala!). Piensa que si fuerzas a tomar algo que tu no comes el niño lo verá como algo distinto y su cabeza simplemente puede pensar ¿por qué quieren que me coma eso que ellos no comen?desconfiará directamente y se negará a comerlo.

2. No fuerces: Esta es la regla fundamental de la alimentación de un niño. Si forzamos el niño podrá relacionar ese momento o alimento con una obligación o un mal momento del día por lo tanto será ver la fruta y huirá. Tampoco fuerces si ya ha comido algo, aunque sea una cantidad que a ti te parece minúscula, coma lo que coma no le fuerces e inténtalo de nuevo siempre después de 2-3 horas.

3. El tamaño de un niño es mucho menor que el de un adulto: y por lo tanto la cantidad de comida que necesita es mucho menor. Este es un punto en el que he visto los mayores problemas. Yo, con 50 kilos que peso, me tomo una sola fruta para merendar y no necesito más, ya sea un plátano o una manzana. Entonces no puedes pretender que un niño de unos 10 kilos tome para merendar un yogur y un puré de un plátano, una manzana y una pera acompañado de galletas.....por mucho que algún día se lo haya tomado. Compara el tamaño del niño y de un plátano. ¿Realmente crees que ya un plátano no le va a llenar?. Aunque tu hijo tienda a estar "gordito" nuestro abdomen esta lleno de intestinos y vísceras, no hay sitio para meter 4 frutas, 2 galletas y un yogur.
Estoy de acuerdo en prepararle un puré (bien rico que está!) pero si toma 5 o como mucho 10 cucharitas date por satisfecho, identifica cuando no quiere más y no le des ni una, ni una sola cucharita ni nada más.

4. Adiós a la tele: No pongas la tele ni otros medios en la comida o merienda o el momento que sea. Soy totalmente contraria a comer con la televisión y mucho menos con las noticias. Pensadlo, los niños absorben todo, ¿de verdad quieres que tu hijo vea lo que está pasando en el mundo? las noticias que ponen te parecen un ejemplo a seguir? porque eso es con lo que se queda tu hijo. Personalmente veo que la tele, en muchas ocasiones, está para rellenar un vacío en una casa, un silencio.Recomendaría apagarla e incluso quitarla, veríais como poco a poco ese silencio quieres rellenarlo así  que está en lo posible que os de por hablar más tanto con tu pareja como con tus hijos. Nosotros hicimos la prueba hace unos 6 años, el cambio ha sido increíble, pero esto daría para una entrada a parte.

6. Identifica cuando no quiere más: Este es un punto también muy importante. Los niños suelen girar la cabeza, cerrar la boca con fuerza, ponerse a jugar con la comida, tirarla, pasarla de un lado a otro....Estate atento a las señales que trasmite tu hijo y en ese momento simplemente quítale el plato y no le des más importancia ni digas nada, no te empeñes en que coma "una cucharita mas", si aguanta, déjale sentado con vosotros en la mesa hasta que terminéis. Así además de estar tranquilo porque ha terminado y nadie le ha forzado irá aprendiendo a no levantarse de la mesa hasta que todos hayan terminado.

7. No le hagas caso. No me refiero a que no le dirijas la palabra. Simplemente si empieza a decir que no le gusta una cosa no le discutas ni le sigas la corriente, es lo que hay. Si lo tira al suelo, simplemente quítale de su silla y recoge lo que haya tirado y reevalua si realmente es posible que tenga o no hambre.

8. Ponle diferentes texturas y colores y enséñale los nombres y los colores. Esto a Alex le encanta. Muchas veces le preparo un plato con diferentes frutas, por ejemplo, manzana, plátano, fresas....y se lo llevo a la mesa en diferentes cuencos o platitos o zonas de un plato y le señalo lo que encuentra en el plato, que nombre tiene y a veces que color, esto le encanta y si le preparo así distintas comidas a el mismo le encanta ir diciendo, antes de comer, como se llaman los alimentos que ha encontrado y si hay alguno que no conoce el nombre no para hasta que le decimos que es.

9. No le des nada entre comidas. FUNDAMENTAL. Yo recomiendo dejar de 2 a 3 horas entra comidas o alimentos, es decir, si le das un trozo de pan por pequeño que te parezca o una galleta o unos cuantos gusanitos tienes que empezar a contar de nuevo el tiempo desde ese momento. Los niños no entienden el concepto de "un aperitivo" si sacas unas patatas antes de comer y el come cuatro, no más, seguramente olvídate que se coma la comida, tienes muchas papeletas de que ni la pruebe. No os podríais imaginar que a mi me han llegado a la consulta madres diciendo que su hijo no come nada y el niño estaba en la consulta comiéndose una bolsa enorme de gusanitos, creedme cuando os digo que un niño de corta edad no diferencia entre que diferencia hay entre comer unos gusanitos, unos macarrones o unas fresas.

10. No hay alternativa, si no la come ahora la comerá luego. Unido a todo lo demás, si ves que no la quiere, que seguramente sea porque no tenga hambre retírale el plato y espera un par de horas. En este punto recomiendo no volver a plantarle el mismo plato pasado este tiempo, seguramente lo aborrezca. No le des un yogurt o algo

11. No pasa nada si no come todos los días fruta, verdura, carne, etc etc etc. Sobre todo los primeros meses, es recomendable pero no hay que obsesionarse. Lo fundamental es que poco a poco vaya aceptando alimentos o frutas y que poco a poco se convierta en un hábito pero no solo del niño sino de toda la familia. Y lo más polémico y que muchas madres no creen: no pasa nada porque un niño no coma en un día o poco en varios. En este país se peca mucho más por exceso en el peso de los niños que por defecto.

Y por último un dato curioso, el número de adipocitos (las células del tejido adiposo, la grasa) de una persona se crea en los dos primeros años y principalmente en el primero. El resto de la vida el número se mantiene y simplemente esos adipocitos retienen grasa.  Así que si te empeñas en que tu hijo sea un niño gordo o regordete, aunque te parezca mas guapo "con esos mofletes y esos muslos" le estás ayudando a que, cuando sea adulto, tenga más facilidad para estar así, regordete, ya que esas células quieren retener grasa, que para eso sirven, así que tendrán más tendencia a engordar simplemente porque en sus dos primeros años de vida le han hecho ser mas gordito. Aunque un niño así se asocie por nuestros vecinos, familiares, etc con un niño más sano no lo está para nada, yo he llegado a sentir pena por algún niño en la consulta por este motivo, donde mucha gente ve salud yo veo posibles futuros problemas.

Así que estos sin mis consejos, mucho ánimo a todos los que os animéis a llevarlos a cabo y por lo menos a intentarlos. Mi mayor consejo a quien está leyendo esta entrada ahora mismo para conseguir que su hijo tome fruta sin problema: levántate y tomate una fruta........ahora!