Como ya he dicho en alguna entrada, trabajo haciendo guardias, ese es mi trabajo y me encanta, disfruto mucho y me esfuerzo por hacerlo lo mejor posible. El único problema es que es un trabajo agotador. Las jornadas son de 17 o de 24 horas según trabaje un día de diario o un festivo o fin de semana y si era agotador antes, con un bebe de 5 meses lo es aún más.
Por un lado tengo que decir que he vuelto renovada, después de casi 8 meses de desconectar he vuelto con las pilas cargadas, lo que estoy agradeciendo porque cuando tuve que dejarlo por la baja médica estaba un poco quemada y agotada y es que, hasta ese momento, llevaba 5 años a un ritmo agotador y mi cuerpo y mente estaban agotados así que ahora estoy feliz ya que he vuelto descansada y dándome cuenta de lo que disfruto con mi trabajo, que al fin y al cabo me he formado más de 10 años para llegar a él....
Lo difícil de la vuelta es que aún estamos con lactancia materna y, excepto estos últimos días que el peque ha comenzado a probar la fruta, el resto del tiempo come leche solamente mía.
¿Cómo me estoy organizando?
Desde el principio de la lactancia me he ido sacando leche. La verdad es que podría haberme sacado más ya que ahora toma mucha cantidad y las reservas de lo que me he sacado bajan muy rápido. Este ha sido un error mío, he sido poco previsora pensando que si se podría caducar y cosas así....aunque tengo aún leche congelada y entre guardias me da tiempo a sacarme bastante.
El día que trabajo le doy justo antes de irme, tumbados en la cama y se suele dormir, y luego, si puedo en la guardia, intento sacarme a media mañana, a medio día, a media tarde, a última hora de la tarde-noche y si viene alguien a media noche también y, si no se me echa el tiempo encima, intento sacarme antes de irme a casa. Todo esto es complicado y dependo del volumen de trabajo que tengamos porque si no paramos no se puede...
Al llegar a casa, tras unas 29 horas en algunas ocasiones (ya que trabajo a 2 horas de casa) llego directa a darle y si puedo me saco leche ya que, a veces, le han dado un biberón no hace mucho y no quiere.
Los primeros días fueron complicados y raros de explicar. Durante el viaje al trabajo, me resultaba raro el no llevar al peque al lado pero tengo que reconocer que fue una sensación también de tranquilidad, de nuevo estaba yo sola en el coche sabiendo que A estaba seguro y bien cuidado.
Durante el día estoy bien, no sé si será por estar más ocupada pero llegada la noche le echo muchisimo de menos, no puedo dejar de pensar y preocuparme por el, tumbarme sin él a mi lado es tan raro, tan triste...
La vuelta es lo mejor!!!! le doy mil besos y abrazos por lo menos, todos los que no le he dado cuando estaba fuera y más. Él se queda tranquilo, por el momento no parece darse cuenta de que mamá se va o de que he vuelto después de tantas horas. Los primeros días si le note raro, pedía muchos brazos y estaba más protestón (pero lo mismo era por otra causa...). Las dos últimas guardias su reacción a mi vuelta era un poco de indiferencia...
Es dura la vuelta pero me esta haciendo ver lo que disfruto con mi trabajo y también lo que quiero a mi peque!!!las dos cosas son mucho más intensas de lo que pensaba!!
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